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05/Jul/2018

¿Conoces la diferencia entre una faja postparto abdominal y un cinturón pélvico?

 

¿Sabes que el uso prolongado de la faja abdominal está generalmente desaconsejado por los profesionales expertos en fisioterapia uroginecológica y obstétrica?

 

Después del parto, se dan en el cuerpo de la mujer varias circunstancias. Por una parte, los niveles de la relaxina ( una hormona responsable de la laxitud de las articulaciones) se eleva desde los últimos meses del embarazo hasta las ocho semanas después del parto. Esto sucede con vistas de facilitar la apertura del canal vaginal y movimiento de la pelvis para que nazca el bebé, dándose este aumento de la relaxina tanto si el parto es por vía vaginal como por cesárea.

Por otra parte, el aumento de peso que se da en el embarazo, así como el parto ( que puede conllevar uso de fórceps, episiotomía…) hacen que sea más probable la distensión y debilidad tanto de los músculos del suelo pélvico como los tejidos de la zona, así como la pérdida de fuerza y en ocasiones diástesis al distenderse la musculatura de la zona abdominal.

Dada la vulnerabilidad de la zona, lo aconsejable es por un lado consultar a la matrona y fisioterapeuta, para poder realizar una valoración y prescribir pautas y ejercicios adaptados que faciliten la recuperación. Por otro lado, también es necesario evitar situaciones que puedan provocar hiperpresión en el suelo pélvico, tales como posturas inadecuadas, abdominales tradicionales o levantar peso, que puedan empeorar el ya vulnerable estado del suelo pélvico.

 

Faja abdominal postparto

Aunque en un primer momento el uso de la faja abdominal postparto pueda parecer una buena idea, el uso prolongado de la misma sin consultar a profesionales sanitarios puede ser más perjudicial que beneficioso, ya que para que se dé la recuperación de una forma más rápida, los tejidos necesitan de una buena circulación sanguínea y de ejercicios para recuperar el tono y fortaleza de forma progresiva. La faja abdominal funciona inmovilizando la zona y supliendo parte del esfuerzo que han de realizar estos músculos, por eso no es aconsejable usarla de manera prolongada sin asesoramiento sanitario.


 

El cinturón pélvico o cinturón postparto

El cinturón postparto o también llamado cinturón pélvico es una cinta que se regula rodeando la pelvis, por debajo de las espinas ilíacas. Esta hecho de material elástico, y no sólo se emplea en el postparto, también en casos de histerectomía, prolapso o incontinencia urinaria de esfuerzo, que comparten con el postparto la situación de vulnerabilidad y debilidad del suelo pélvico.

Su funcionamiento se basa en que la corrección de la postura, obligando a adoptar una posición adecuada que evite hiperpresiones sobre el suelo pélvico e hiperlordosis de la zona lumbar, pero a la vez, posibilitando el movimiento de la pelvis y la espalda. Permite trabajar la musculatura dorsal, abdominal y pélvica, produciendo que se refuerceel core,, estimulando la tonificación perineal, y protegiendo el suelo pélvico. A su vez, al producirse el reposicionamiento de la pelvis y la posición del esternón al adoptar una postura más ergonómica, producirá que las respiraciones sean más profundas , lo cual va a influir en la circulación sanguínea, clave en el proceso de recuperación.

Para obtener los beneficios del cinturón pélvico, la correcta colocación del mismo es clave. Debemos asegurarnos que se encuentra sobre la pelvis, a nivel sacro por detrás, y nunca a nivel abdominal o lumbar

 

 

Síntomas que mejoran con el uso del cinturón

* Dolores lumbares, cervicales y espalda en general.

*Incontinencia urinaria.

*Sensación de pesadez.

*Alivio de la tensión de la cicatriz en cesáreas.


26/Dic/2017

   Con el nacimiento del bébe finaliza el embarazo, pero comienza una etapa de especial cuidado tanto para el recién nacido como para su madre. Aunque tendemos a priorizar los cuidados del bebé, la recuperación tras el parto de la madre no ha de ser menos importante, puesto que a la reincorporación a las actividades de la vida diaria se le suman nuevas rutinas y situaciones que pueden verse limitadas por el estado físico. Es por ello que recomendamos consultar a los profesionales de la salud no sólo durante la etapa del embarazo, sino también tras el parto, para facilitar la adaptación a esta nueva etapa.

   Algunas de las molestias musculares tras el parto han tendido a normalizarse como propias e inevitables del postparto, sin embargo, muchas de ellas son tratables con fisioterapia, reduciéndose éstas y aumentando la calidad de vida durante la recuperación. Algunos de los aspectos que pueden recibir tratamiento y/o asesoramiento por parte del fisioterapeuta son los siguientes:

-Adherencias de cicatrices después de la cesárea.

-Recuperación del suelo pélvico en general y en casos de incontinencia urinaria.

-Fortalecimiento abdominal con ejercicios hipopresivos.

-Consultas sobre higiene postural en el porteo.

-Tratamiento de la tendenitis de Quervain en la lactancia.

-Edemas en pies y/o piernas debido a la retención de líquidos.

-Tratamiento de contracturas o molestias musculares causadas causadas por la carga de peso.

   Además, en los primeros meses es común que se manifieste en los bebés el cólico del lactante, el cual se debe a espasmos o contracciones del intestino que producen molestias en el bebé. Entre sus principales síntomas se manifiestan el llanto y los movimientos bruscos de extremidades, que pueden acompañarse de exceso de gases o problemas de estreñimiento. El tratamiento del mismo a través de las indicaciones del fisioterapeuta puede aliviarlo ,y repercutir también de forma indirecta sobre el periodo del postparto,en este caso, sobre el descanso de ambos padres.


 

 

 


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Centro de Fisioterapia y Rehabilitación, ubicado en el centro de Sevilla, especializado en el tratamiento individual a través de la terapia manual

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